Venimos diciendo que estas dos señoras, Cristina Kirchner y Victoria Villarruel, tienen varias cosas en común. Son mujeres, tienen personalidad fuerte y manejaron o manejan el Senado. Pero sobre todo, ambas están muy enojadas con gente de su espacio político.
Cristina está furiosa con Axel Kicillof porque se siente despreciada e ignorada. Villarruel está ciega de ira con Javier Milei porque se siente olvidada y expulsada. Por eso hoy la vice pasa nuevamente al ataque.
Dardo número mil de Villarruel al gobierno.
Por todo esto es que el gobierno sale a pedirle la renuncia.
La pregunta es: ¿cuánto daño puede hacer la vice? ¿Qué capacidad de daño concreta tiene?
La última encuesta de CB Global Data de fines de julio la coloca en 6,4%.
Esos seis puntos valen oro porque eventualmente alejarían a Milei de ganar en primera vuelta. Por eso, hoy al gobierno le preocupa más una candidatura de Villarruel que una candidatura del Pro.
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Ahora bien, ¿qué pasa del otro lado? Hacia dentro del kirchnerismo hay un problema tan o más delicado. Cristina, fuera de combate. Kicillof instalado a fuerza de pauta. Y ahora sacan del cajón de los recuerdos a Sergio Massa. ¿Cómo se llama la obra? Instalando a Sergio para 2027.
A mí me impresiona cómo juegan con la memoria de los argentinos, sabiendo perfectamente que los datos muestran que Massa fue el peor ministro de Economía de la historia argentina. Solamente les recuerdo a Massa rogándole a la gente que no compraran dólares porque se habían acabado. “No me vayan a comprar dólares.” ¿Sabés por qué? Porque los había usado todos para hacer campaña.
Mirá lo que hizo con las reservas netas del Banco Central.
Pero ahora resulta que el tipo es la solución para la Argentina. Es como si el Chiqui Tapia fuera a buscar a Sampaoli, un tipo que ya la chocó toda. Acordate que Grabois termina diciendo la verdad. Perfecto, vuelvan a votar a Massa y que haga mierda todo.
¿Qué más tenemos? Axel Kicillof. ¿Cuál es el gran problema de Kicillof? Que está muy parecido al “Larreta del 2022”. ¿Qué problema tenía Larreta? Estaba desesperado por ser presidente y se le notaba demasiado. Me acuerdo que en un momento empezó a juntar gente sin parar, parecía River comprando jugadores.
Fichó a Pichetto, Espert, Gerardo Morales, Facundo Manes, Martín Lousteau, Roy Cortina del Partido Socialista, Margarita Stolbizer, Graciela Ocaña y Elisa Carrió. Era una mezcla rarísima de izquierda a derecha. Bueno, Kicillof está en esa.
Ahora, por ejemplo, sumó a uno que se llama Santiago Cúneo, que antes lo destrozaba, el mismo que le decía “enano comunista”. Por eso digo que está en la misma fase de comprar refuerzos que Larreta en 2022. Lo peor que puede hacer un hombre es mostrar ansiedad. A Kicillof se le nota mucho que está desesperado por ser presidente.
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Finalmente, nos queda la señora de Kirchner. ¿Qué pasa con Cristina? Cristina es Menem en 2003. Está presa, tiene 20% de votos propios, pero no puede ganar nunca, y entonces hace daño. Aun así, Grabois dice que Cristina merece una serie de Netflix. Dice Grabois que Al Capone era una personalidad extraordinaria. No sé si pensarán lo mismo las miles de familias que perdieron seres queridos a manos de la mafia de Chicago, pero bueno.
Hoy justo me encontré con un comentario de Cristina sobre San Martín. Pobre San Martín si viera que esta gente condujo al país 16 de los últimos 23 años. Pero ya que recordamos a San Martín, dejame plantear algunas diferencias.
A San Martín le debían pensiones en la Argentina y en Perú. Cristina, aún condenada por robarse US$500 millones, sigue cobrando una jubilación de privilegio. San Martín rechazó beneficiarse del reparto de propiedades confiscadas en Perú. Cristina llegó a tener más de 30 propiedades. San Martín ordenó en su testamento no hacer ningún funeral y llevarlo directamente al cementerio. Cristina mandó hacerle un mausoleo de 650 m² a Néstor.
El único cargo político que tuvo San Martín fue gobernador-intendente de Cuyo. Cristina fue diputada provincial, senadora nacional, diputada nacional, presidenta y vicepresidenta, y no suelta. San Martín impulsó la vacunación contra la viruela en Cuyo. Cristina impulsó la vacunación VIP en plena pandemia de covid junto a Alberto Fernández. Algunas pequeñas diferencias.
Pero sobre todo, San Martín nunca quiso hacer daño. Cristina siempre está lista para eso. Por eso siempre decimos que nunca subestimen el poder de daño de un despechado o de una despechada. Se los aseguro, todo esto podría ser solo el comienzo.
Opiniones libres; hechos sagrados.



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