Las claves de una innovación que combina blindaje molecular, limpieza activa y control térmico.
Cada vez que un conductor enciende su vehículo, se sumerge en el tránsito cotidiano de la ciudad o emprende un viaje largo por la ruta, el motor trabaja bajo un nivel de esfuerzo continuo. Los arranques frecuentes, las variaciones térmicas y la carga mecánica someten a las piezas internas a condiciones extremas de presión y temperatura.
En la actualidad, los motores han evolucionado notablemente hacia diseños más eficientes y compactos, lo que eleva sus exigencias de funcionamiento. En este escenario, la función del lubricante va mucho más allá de simplemente reducir el roce: se convierte en un componente estructural indispensable para cuidar las partes críticas y asegurar un rendimiento óptimo a lo largo del tiempo.
Para dar respuesta a estas demandas, ELAION desarrolló EXTRADRIVE, pensado para acompañar a los motores de última generación mediante una fórmula de triple acción enfocada en la protección, la limpieza y el equilibrio térmico.
A través de esta innovación, la marca plantea un abordaje en tres áreas fundamentales para preservar la mecánica:
La tecnología EXTRADRIVE cuenta con la homologación y el cumplimiento de las normas internacionales más rigurosas de la industria automotriz, tales como API, ACEA e ILSAC, además de superar los ensayos técnicos requeridos por los principales fabricantes de vehículos a nivel global. Esto garantiza que cada variante del portafolio brinde una respuesta a medida según la ingeniería y los requerimientos de cada tipo de motor.


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