Los inicios de Jimena Monteverde en la cocina combinaron formación, empleo en restaurantes y hoteles, servicios de catering y emprendimientos propios antes de su llegada a la televisión, tal como recordó en una entrevista con Mario Pergolini.
El comienzo de su vínculo con la gastronomía fue en la infancia. Cocinar le gustaba mucho desde chica y ese interés se mantuvo a lo largo de los años. Esa preferencia se transformó luego en una decisión profesional. Monteverde estudió cocina y comenzó a desarrollar su carrera dentro de la actividad gastronómica, recorrido que incluyó trabajo en restaurantes y hoteles. Esas experiencias formaron parte de una etapa previa a sus proyectos propios y a su exposición televisiva.
Durante la entrevista, Pergolini buscó reconstruir qué hacía ella cuando apareció la propuesta de cocinar en la televisión. Jimena contó que, entre sus ocupaciones, tenía un pequeño puesto en un club de polo donde vendía alfajores hechos por ella misma. “Están dentro de los tres mejores que ocmí en toda mi vida”, aseguró Mario, al momento en que sus compañeros le recriminaron que no los había compartido. “Decía Mario Pergolini y familia”, contestó riéndose. “Les traje para todos”, retrucó la cocinera.
Acto seguido, la chef del programa de Mirtha Legrand definió aquel emprendimiento como un “kiosquito” en el polo. Allí comercializaba sus alfajores, amasaba entre 500 y 1.000 unidades cada fin de semana.
“Me quedaba hasta la madrugada para hacerlos”, recordó. El negocio exigía una salida rápida de la mercadería. La cocinera explicó que los alfajores perdían su textura crocante si no se vendían de un día para otro. “A las 5 de la tarde cuando ya se estaban yendo todos hacía remate de alfajorcitos, en ese momento era un alfajorcito, un dólar, imaginate lo que facturaba”
Con ese valor y la cantidad de unidades que producía, el puesto podía reunir una facturación elevada durante un solo fin de semana. “Llegaba a facturar 2.500 dólares por fin de semana”, contó.
El presente de los alfajores ocupó una parte de la entrevista porque Pergolini había probado uno poco antes de hablar con Monteverde. El conductor dijo que tomó el producto para probarlo sin mayores expectativas y terminó sorprendido por el resultado.
El conductor volvió a ponderar el sabor de la producción artesanal de Jimena. Valoró su crocantez y su finura, además de la forma en que se quiebra al morderlo. La afirmación provocó aplausos en el estudio y una reacción de satisfacción de la cocinera.
El vínculo entre los alfajores y la llegada de Jimena Monteverde a la televisión tuvo como figura a Oscar Cholo Gómez Castañón. Según relató la cocinera, el periodista se volvió habitual consumidor de ese producto y relató que, a partir de ese contacto, él comenzó a insistirle con una propuesta.
“¿No te animás a dar los viernes una receta?”, recordó Monteverde que le preguntó Gómez Castañón. La invitación era para un programa que empezaba por la mañana en Canal 9.
La propuesta se apoyaba en que el periodista sabía que ella era cocinera. Para ese momento, Monteverde ya había pasado por restaurantes, hoteles, catering, una escuela de cocina, un restaurante y el puesto de alfajores con el que, según relató, facturaba una buena cifra de dinero.
La invitación para participar una vez por semana en un ciclo matutino se convirtió así en el inicio de su relación con la televisión. Monteverde resumió ese desenlace con una frase breve: “Bueno, y así fue”. La reconocida chef ahora se luce todos los sábados y domingos en los programas La noche con Mirtha y Almorzando con Juana, donde deleita a los invitados de Chiquita y de su nieta con platos exclusivos, hechos por ella misma.



Noticia de INFOBAE. Consultá la publicación original para conocer sus actualizaciones.
Leer en INFOBAE ↗
