Alemania evalúa cómo proteger a su economía ante una eventual crisis provocada por China contra Taiwán, incluido un posible bloqueo comercial de la isla, que podría desencadenar interrupciones en las cadenas de suministro, sanciones y una fuerte alteración del comercio internacional. La Comisión sobre China del Bundestag recomendó al Gobierno realizar un “test de estrés” geoeconómico y elaborar planes de contingencia para determinar qué sectores alemanes quedarían más expuestos y cómo responder ante una escalada en el estrecho de Taiwán. La iniciativa busca trasladar a la planificación económica un escenario que hasta ahora pertenecía principalmente al ámbito de la seguridad internacional. La propuesta contempla ejercicios periódicos para simular qué ocurriría si Beijing restringiera el comercio con Taiwán y una crisis militar o política provocara medidas de represalia de Alemania, la Unión Europea u otros socios occidentales. El objetivo es identificar con anticipación las dependencias que podrían convertirse en vulnerabilidades. Las autoridades y las empresas deberían determinar qué productos, materias primas, componentes tecnológicos y rutas comerciales serían difíciles de sustituir y cuánto tiempo podría mantenerse la producción si esos suministros dejaran de llegar. La Comisión sobre China fue creada en 2025 para examinar la relación entre Berlín y Beijing desde una perspectiva de seguridad económica. Entre sus tareas se encuentra analizar la dependencia alemana de determinados proveedores extranjeros, las importaciones de energía y materias primas y la necesidad de adaptar las normas de comercio exterior. El año pasado, el intercambio bilateral de bienes alcanzó unos 252.400 millones de euros, lo que convirtió al gigante asiático en el principal socio comercial de Alemania. Estados Unidos y Países Bajos ocuparon los siguientes lugares. La industria automotriz constituye uno de los principales puntos de contacto entre ambas economías. Los fabricantes alemanes tienen una presencia importante en China, tanto mediante ventas como a través de operaciones industriales. Al mismo tiempo, las exportaciones alemanas de automóviles hacia ese mercado han perdido terreno frente al crecimiento de competidores chinos, mientras aumentan las importaciones procedentes de Beijing. Una crisis alrededor de Taiwán podría afectar además sectores que dependen de cadenas de suministro extendidas por varios países. La interrupción del transporte marítimo, las restricciones a determinados productos o la imposición de sanciones podrían repercutir sobre empresas que no tengan una relación directa con la isla, pero que dependan de componentes fabricados en Asia. El análisis alemán coincide con una discusión más amplia dentro de la Unión Europea sobre cómo reducir dependencias estratégicas y responder a prácticas comerciales consideradas perjudiciales para las empresas europeas. El canciller Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron reclamaron a la Comisión Europea instrumentos “decisivos” y “contundentes” para responder ante distorsiones del mercado. Berlín y París también plantearon la posibilidad de restringir el acceso al mercado europeo cuando resulte necesario. La propuesta está vinculada a la preocupación por preservar la capacidad industrial del bloque, la competencia en condiciones equilibradas y su autonomía en sectores considerados estratégicos. Presión de China fuera de Europa La relación con China también enfrenta tensiones diplomáticas fuera de Europa. Estados Unidos acusó a Beijing de ejercer presión sobre legisladores del Parlamento Centroamericano durante la visita a Guatemala del canciller taiwanés Lin Chia-lung. La Embajada estadounidense en Guatemala denunció públicamente una situación de “coerción” y afirmó: “Presionar a diputados centroamericanos para decidir con quién pueden reunirse no es cooperación. Es coerción”. Washington agregó: “Todos debemos abrir los ojos. La influencia maligna de China ya está acá”. La visita de Lin buscó reforzar los vínculos entre Taiwán y Guatemala y ampliar la cooperación en áreas como transporte eléctrico, telecomunicaciones e inversiones. Guatemala mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán, una posición que Beijing rechaza porque considera a la isla parte de su territorio. Taiwán conserva relaciones diplomáticas con 12 países, siete de ellos en América Latina y el Caribe: Guatemala, Paraguay, Belice, Haití, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y San Cristóbal y Nieves. En los últimos años, Panamá, El Salvador, República Dominicana, Nicaragua y Honduras trasladaron su reconocimiento diplomático a Beijing. Para Alemania, el escenario que estudia la comisión representa una prueba de preparación frente a una eventual crisis internacional. Los “test de estrés” permitirían calcular previamente el impacto de un bloqueo sobre la economía y establecer medidas de respuesta antes de que una interrupción del comercio obligue a actuar bajo presión.

Noticia de INFOBAE. Consultá la publicación original para conocer sus actualizaciones.
Leer en INFOBAE ↗
