EL ESPECTÁCULO SE VIVE DE CERCA@desenchufadas.ok ↗
← Volver a las noticias
GENERAL / TN

El efecto Brasil inquieta al kirchnerismo: menos aliados, falta de financiamiento para la campaña y una crisis de representación

Flávio Bolsonaro sacó el 47% y Lula el 45% en la primera vuelta. Para la oposición en la Argentina, no es solo un resultado electoral: es la tercera consecuencia de un ciclo agotado.

Imagen de la noticia: El efecto Brasil inquieta al kirchnerismo: menos aliados, falta de financiamiento para la campaña y una crisis de representación

Níobe es uno de los grandes símbolos mitológicos del llanto inconsolable. Era una reina de Tebas que se había burlado de la diosa Leto. Los dioses griegos se enojaron y le mataron a los hijos. Níobe quedó completamente destruida. Lloró hasta quedar paralizada por el dolor y terminó transformada en piedra. Pero ni siquiera convertida en piedra dejó de llorar.Ya pasaron 72 horas de la primera vuelta de las elecciones en Brasil y las lágrimas del kirchnerismo no se detienen. La razón es el famoso cisne negro: un acontecimiento que lo cambia todo. Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos contra el 45,16% de Lula, que busca su cuarto mandato. Ambos van al balotaje del 25 de octubre. Y si efectivamente Lula termina perdiendo en Brasil, eso generará tres consecuencias muy negativas para el kirchnerismo.Por eso las lágrimas del kirchnerismo tienen bastante lógica.Una pequeña aclaración para la diputada Tolosa Paz, que confundió el país de Bukele con Costa Rica: El Salvador y Costa Rica son dos países distintos. Bukele es de El Salvador, no de Costa Rica. Me parece que lo más cerca que estuvo la diputada de El Salvador fue “El Salvador y Humboldt” en Palermo Hollywood.Pero más allá de la anécdota, el kirchnerismo no termina de entender que esto no se trata de izquierdas o derechas. No es un tema ideológico. Las sociedades se cansan de la misma gente con los mismos malos resultados. Pensemos en los ciclos eternos de América Latina: 16 años de kirchnerismo en Argentina, 17 de lulismo en Brasil, 27 de chavismo en Venezuela, 14 de evismo en Bolivia, 10 de correísmo en Ecuador, 67 de castrismo en Cuba, 25 de orteguismo en Nicaragua. ¿Cómo están esos países? Venezuela tiene 8 millones de ciudadanos que abandonaron el país. Cuba tiene el 94% en pobreza extrema.Y encima, esos ciclos populistas no encontraron recambio dirigencial. El kirchnerismo no encontró al sucesor de Cristina. El lulismo no encontró —o no quiso encontrar— al sucesor de Lula. El chavismo no encontró al sucesor de Chávez y pusieron al payaso de Maduro. Entonces, todas esas construcciones políticas están viviendo hoy una crisis de representación y un enorme vacío de liderazgo. Por eso sus dirigentes están tan nerviosos. Tomemos a Emilio Pérsico, uno de los grandes beneficiados del kirchnerismo porque jugó de los dos lados del mostrador: era el secretario de Estado que daba los planes y era el jefe piquetero del Movimiento Evita que los recibía. Llegó a manejar 1.300.000 planes “Potenciar Trabajo”. El gobierno de Milei cortó los intermediarios y empezó a dar los planes directamente al beneficiario. Lo sacó de la cancha. Pérsico manejó $975.430 millones entre 2020 y 2023. Hoy no recibe nada. Y encima se da cuenta de que el kirchnerismo tiene la misma crisis de representación que Lula en Brasil, que Evo en Bolivia o que Correa en Ecuador. Por eso Pérsico dijo textualmente: “Quiero sacar a Milei y que se vaya lo más desordenadamente posible.” Está desesperado. Se quedó sin balas. Se quedó sin caja.Lo mismo ocurre con otro gerente de la pobreza que no aguanta el rol secundario que le dio la sociedad: Juan Grabois. Sus insultos recientes dan cuenta de esa desesperación. ¿Por qué está tan nervioso? Porque comprende que su espacio está muy alejado de la gente.Leé también: “El decorado se calla”: en medio de gritos e interrupciones, el oficialismo y la oposición debaten en Diputados los proyectos por MalvinasLos datos lo confirman. Según el último informe de la consultora Equipo Mide, el techo electoral de Sergio Massa es el 38%, con un 57% que afirma que nunca lo votaría para presidente. El techo de Axel Kicillof es el 42%, con un 53% que afirma que nunca lo votaría. En ambos casos tienen serios problemas para ganar un balotaje, porque hay mucha gente enojada con Milei que, aun así, no quiere saber nada con volver atrás. No quieren más pasado.Eso explica los insultos de Grabois, el golpismo de Pérsico y el llanto de Mengolini. Sandra Russo, expanelista de 678, dijo que los que votaron a Bolsonaro “son unos pelotudos”. O sea: si votás al que me gusta, sos culto, lúcido, ilustrado. Si votás al que no me gusta, sos facho, bruto, gorila, ignorante. Respeto tu voto solamente si coincide con el mío. Curiosa manera de defender la democracia.Por todo esto se alejan cada vez más de la gente. Y se van convirtiendo en un partido de progres académicos, aburridos, solemnes, endogámicos y desconectados de la calle. Un espacio que se escucha a sí mismo. Que se aplaude a sí mismo. Y que llora cuando la realidad no coincide con su relato.Opiniones libres; hechos sagrados.

FUENTE ORIGINAL

Noticia de TN. Consultá la publicación original para conocer sus actualizaciones.

Leer en TN ↗