Ciudad Oculta es una de las villas más conocidas de la ciudad de Buenos Aires . Un lugar repleto de historias. De las buenas y de las malas. Pero donde el consumo de drogas y el delito están a la orden del día . Y, en un nuevo informe de Barios Picantes , Paulo Kablan lo comprobó en primera persona.
El caso de Graciela , quien está a cargo de un comedor comunitario, es todo un paradigma. A dos de sus hijos, que estaban perdidos en el consumo, los mataron cuando fueron a robar .
Jorge tiene un merendero. Quiere cambiar la realidad del barrio. Es que su vida está llena de pérdidas. Son muchos los amigos que le mataron, en robos o en enfrentamientos entre bandas .
“Esto es como una selva. Sobrevive el más fuerte” , dispara.
Los enfrentamientos a tiros son un clásico. Sebastián, quien pasó varios años preso, los vivió en carne propia .
“Todavía me acuerdo cuando les tenía que decir a mis hijos que se metan debajo de la cama porque los de otra banda me atacaban la casa a tiros” , cuenta.
Lo de Natalia nunca fue el delito, pero lleva el consumo tatuado en la cara . Toda una vida atravesada por el paco dejó sus secuelas.
Claro que Ciudad Oculta tiene muchas caras. La de Federico es otra. A sus 29 años es todo un referente del barrio. Lo impulsan sus ganas de mejorar la vida del lugar donde se crio .
Y sabe que la violencia y la inseguridad son sólo una consecuencia. Detrás de eso hay causas de fondo. Como la falta de servicios, de cloacas, de oportunidades de trabajo y un estado que no siempre está presente. Eso también es Ciudad Oculta.
Noticia de TELEFE. Consultá la publicación original para conocer sus actualizaciones.
Leer en TELEFE ↗
