Julián Álvarez decidió dar un giro en su carrera y cortará su vínculo con Fernando Hidalgo, el agente que lo acompañó durante casi toda su trayectoria profesional. El delantero argentino, que atraviesa un presente adverso en el Atlético de Madrid, busca así abrir una nueva etapa y facilitar su salida del club, tras un conflicto que lo puso en el centro de la polémica en el club colchonero.La ruptura con Hidalgo responde a la necesidad de recomponer relaciones con la dirigencia del Atlético, que se habían deteriorado al punto de bloquear cualquier negociación. El propio Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del club, había señalado que Julián estaba “mal asesorado” y que su representante anterior actuó a espaldas de la institución, especialmente por contactos con el Barcelona.En este nuevo escenario, Javier Pastore -exjugador de la Selección argentina- aparece como el principal candidato para convertirse en el nuevo agente de Julián, según publicó el diario Sport. Pastore ya representa a futbolistas como Enzo Fernández y se perfila como el encargado de tender nuevo puentes con el Atlético para negociar una salida consensuada, que podría concretarse en enero o en julio del próximo año.El cambio de representante es visto como un gesto que el club madrileño venía reclamando para destrabar la situación. Con un nuevo interlocutor, las partes buscarán acordar condiciones favorables para una transferencia que beneficie tanto al jugador como a la institución, en un contexto donde la cotización de Julián cayó respecto a los valores que se manejaban en el último mercado.La actualidad de Julián en el Atlético es preocupante: no marcó goles en los 173 minutos jugados en el inicio de la temporada y su participación fue mínima. Aunque Diego Simeone intentó respaldarlo públicamente, el delantero no logró recuperarse anímicamente y manifestó su deseo de dejar el club, lo que generó una tensión interna.El receso por la fecha FIFA le permitió tomar distancia y replantear su futuro. El Atlético, por su parte, necesita resolver la situación porque no puede darse el lujo de tenerlo en el banco y ve cómo el valor del jugador se devalúa con el correr de los partidos.El Barcelona sigue de cerca los movimientos, aunque por ahora no realizó gestiones formales. Su vínculo era principalmente con el anterior representante, pero el club catalán ya fue informado del cambio. Deco, director deportivo, aclaró que el tema Julián Álvarez “es agua pasada”, aunque no descartó volver a analizar la operación si las condiciones cambian, ya que el delantero es del gusto de Hansi Flick.Por el momento, el club catalán no tiene urgencia: la llegada de Gabriel Jesús, la irrupción de Raphinha y la proyección de Hamza Abdelkarim cubren el puesto.
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