Este episodio ocurrió en la ciudad de Indianápolis, Estados Unidos, en 1977. Fue el tema de una película de Gus Van Sant, Dead Man’s Wire, y también ha sido desarrollado en un podcast. Ahora acaba de estrenarse en formato de serie con algunos cambios de enfoque en cuanto a las anteriores versiones.American Hostage (Rehén estadounidense), está protagonizada por Jon Hamm en el papel de Fred Heckman, un periodista conductor de un programa de radio muy popular, quien se ve involucrado en un desafío profesional de la más alta tensión. Se trata de un hombre, Tony Kiritsis (Giovani Ribisi) que un día se presenta en las oficinas de la aseguradora Meridian, la empresa que está a punto de ejecutar su hipoteca. Tony se considera estafado y está furioso; secuestra a Dick Hall (Kristoffer Polaha), uno de los hijos del dueño, con un artefacto creado por él, una escopeta sujeta a un cable que rodea el cuello de su rehén, preparado para activarse si alguien intenta detenerlo o atacarlo.Alertada la policía, Kiritsis hace una demanda inesperada: quiere ser entrevistado en vivo por Fred Heckman, el hombre más respetado de la radiofonía, jefe de noticias de la emisora, actualmente tentado por la CBS para trasladarse a Nueva York.Tras una leve vacilación Heckman acepta el reto y toma el llamado de Tony. Lo que pasa a continuación muestra la contracara del trabajo radial, mientras Fred, con su voz profunda y calma, entabla una conversación razonable con un hombre en llamas que se expresa a los gritos con toda clase de blasfemias. Ciertamente, lo que relata es una manipulación financiera indignante, en la frontera de lo legal.Todo se desborda. El jefe de marketing está desesperado por el lenguaje de Tony. La radio debe pagar 300 dólares por cada palabra inconveniente y esa conversación va a llevarlos a la ruina. Teme también perder a sus clientes.Uno de los periodistas del equipo desaprueba la actuación de Heckman porque no la considera suficientemente ecuánime. En suma, en torno de esta situación se abre un abanico de circunstancias que incluyen la tarea de los abogados -Tony pide inmunidad-, cierta preocupación del jefe de policía por algún motivo algo sospechoso, la participación cada vez más prominente de las mujeres: Mireille Enos como Barbara, la esposa de Heckman y Kat Cunning como Ibby, la esposa de Dick, mientras en la calle Tony se convierte en un héroe popular.American Hostage es una creación de Shawn Ryan y Eileen Myers, un poco más larga de lo necesario con ocho episodios, pero inquietante como un thriller en cuanto al desenlace (si no se recuerda el episodio en sí mismo o se vio la película de Van Sant). Propone además una siempre necesaria reflexión sobre la ética del periodismo.Los primeros cuatro episodios están disponibles en MGM+, dentro de la marca de Prime Video.
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