Darío Giordano, el exmarido de Romina Yan, quedó en centro de la escena después de que su hijo Valentín revelara que vivió un calvario tras la muerte de su mamá.Aunque Giordano siempre mantuvo un bajo perfil alejado de los medios, ahora reflotaron una de las últimas notas que dio donde recordó a Romina Yan y habló de sus hijos, Franco, Valentín y Azul.En septiembre de 2018 hizo una de sus pocas apariciones públicas cuando asistió a ViveRo, el homenaje que Cris Morena y Gustavo Yankelevich organizaron en memoria de Romina, a ocho años de su muerte. “Felices, siempre es hermoso recordarla y ahora más con este homenaje que es maravilloso para nosotros”, dijo en diálogo con Hay que ver (elnueve). Consultado acerca de qué era lo que más recordaba de ella, la diferenció del personaje que hacía en Chiquititas y expresó: “A mí me toca otra Ro, no es Belén Fraga. Mi Ro, como digo a veces, tiene más que ver con eso, con una persona maravillosa que unía, que era todo amor y eso estará siempre conmigo y con todos”.En cuánto a cómo era hablar de Romina con sus hijos y ver sus trabajos, expuso: “Es eso, es entender también esa parte maravillosa de su mamá y poder agradecer y vivir eso con ellos, que hoy son artistas también y heredaron de ella todo”. “Así que verlos a ellos arriba del escenario, de este escenario que la vimos siempre a ella, es maravilloso y muy movilizante”, cerró.Valentín Yankelevich tenía siete años cuando murió su mamá y hoy, con 23, decidió romper el silencio. “Cuando yo tenía 9 o 10 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa”, dijo en una entrevista con Tatiana Schapiro.Allí señaló que hablaron de esa situación con sus abuelos paternos, pero que no fueron escuchados, hasta que pudieron abordar el tema con Gustavo Yankelevich, su abuelo materno. “Él nos sacaba una vez por semana del colegio a cada nieto por separado a almorzar, y ahí fue que lo empezamos a hablar individualmente. Yo por mi parte, Franco por su parte. Y se dio cuenta de que estaba pasando algo grave”, sostuvo. Y recordó: “Nosotros le empezamos a pedir que no queríamos vivir más en esa casa, que queríamos vivir con él y nos escuchó. Él fue la primera persona que nos escuchó”.Valentín reveló que después de un proceso judicial que duró años, le dieron la tenencia al productor. “Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida. No solo por el hecho de que nos acompañó, nos escuchó, se encargó de que podamos salir de esa casa, sino porque nos dio lo único que necesitábamos como dos nenes que habían perdido a su madre, y en este caso a su padre porque si vos me preguntás a mí fue como perderlo... yo no tenía padre. Nos dio lo único que necesitábamos que era amor. Amor y contención”, aseguró.A modo de cierre, expresó que él sueña con “tener una familia”: “Y darle todo lo que yo nunca tuve que fue amor”. “Tengo las dos caras de la moneda. Tengo todo lo que no hay que ser, que es Darío, y tengo todo lo que sí hay que ser, que es Gustavo. Él fue nuestro padre”, concluyó.
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