A los 38 años, Luciano De Cecco transita un punto de inflexión. Sabe que está en el tramo final de una carrera extraordinaria que lo llevó a posicionarse como uno de los armadores más respetados del planeta y a colgarse la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio. Sin embargo, detrás de la figura del deportista de élite habita un ser humano que debió atravesar momentos oscuros para reconstruir su bienestar emocional y aprender a disfrutar de lo cotidiano.En una charla íntima con Leo Montero para el ciclo Random en TN, el capitán de la Selección argentina de vóley abrió el corazón: repasó su batalla contra la depresión y los pensamientos suicidas, la metamorfosis en su filosofía de vida a partir del aprendizaje con leyendas de la Generación Dorada y los motivos que lo llevaron a aceptar una oferta para jugar en el invierno siberiano.Entre 2021 y 2023, en el pico de su reconocimiento deportivo, De Cecco vivió la etapa más difícil de su vida. Un proceso de depresión postraumática con pesadillas recurrentes, miedo a la oscuridad y pensamientos suicidas transformó su rutina diaria.“Dormía de día porque de noche tenía pesadillas raras. Me despertaba pensando que me comían los cocodrilos. Dejaba todas las luces prendidas de la casa, de los baños, del balcón, y me quedaba despierto jugando con la computadora hasta que amanecía”, contó.El proceso de sanación, que se consolidó a mediados de 2023, le dejó un aprendizaje decisivo: no volver nunca más a ese lugar y no guardarse el dolor.“Tardé un año en contárselo a mis compañeros. A mi mamá no se lo dije por teléfono a 15.000 kilómetros de distancia; esperé a que viniera a Europa para decírselo en la cara. Si hay algo que cambiaría, es que buscaría ayuda antes. Contarlo ayuda a liberar y le puede dar una respuesta a alguien que está escuchando del otro lado y la está pasando mal”.Hoy, la prioridad pasó a ser el presente absoluto y la salud mental por encima de las exigencias del entorno. “Antes me preocupaba por cosas que no controlaba o ponía excusas para no salir. Hoy busco la felicidad diaria, hacer lo que quiero cuando quiero. Salir a caminar con los auriculares o pasear al perro son pequeñas cosas a las que ahora les doy un valor enorme”.En ese proceso de maduración, el armador santafesino se apoyó en la experiencia de grandes referentes del deporte internacional. Las charlas individuales con Luis Scola y Emanuel Ginóbili marcaron un antes y un después en su mirada sobre el alto rendimiento.“Scola me cambió la cabeza en un montón de situaciones. Con Manu hablé mucho del descanso y de cómo medir el sueño con dispositivos. Uno va aprendiendo que ser profesional no te quita ser un ser humano normal. Hoy entiendo que ni sos el mejor cuando ganás, ni sos el peor cuando perdés”.Esa filosofía también la aplica en el vínculo con su perro, Roger. “Antes, cuando perdía, venía con bronca y no lo quería sacar a pasear. Después entendí que él no tiene la culpa de que yo haya perdido un partido; estaba tirado en su cucha esperándome. Salir a pasearlo a las 11 de la noche me ayuda a cambiar el chip mucho más rápido”.Tras dos temporadas complejas a nivel de resultados en el vóley italiano, De Cecco decided aceptar un nuevo desafío: desembarcar en la liga de Rusia para competir en la región de Siberia, soportando temperaturas que alcanzan los -50 °C.“Titubeé hasta que me empezaron a buscar con insistencia y sentí que me querían en serio. Necesitaba esa chispa que me obligue a motivarme para ver si en estos últimos años puedo disfrutar de jugar bien. Puse el contrato sobre la mesa, mi novia me miró y me dijo: ‘¿Qué esperás para firmarlo?’. Y ahí fuimos para adelante”.El objetivo de máxima apunta a mantener el ritmo competitivo con miras a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, pasando previamente por el Campeonato Mundial de Polonia. Un escenario donde la Selección argentina defenderá el estatus conseguido en las últimas temporadas.“Desde Tokio 2021 nos ganamos un respeto internacional gigante. El triunfo 3-0 a Brasil en Recife por el Sudamericano marcó un quiebre. Antes las potencias nos jugaban con suplentes o se tomaban los partidos relajados; hoy nos juegan de igual a igual, nos respetan y hasta evitan los amistosos porque tienen miedo de perder”.Con el horizonte del retiro cada vez más cercano, De Cecco descarta rotundamente la posibilidad de dirigir o ejercer como mánager tradicional. Su proyección profesional apunta al scouting analítico para universidades y a la preservación de la memoria histórica del vóley.Actualmente trabaja en la producción de un libro audiovisual e interactivo diseñado para plataformas digitales, enfocado en dar a conocer a las nuevas generaciones el recorrido de las grandes figuras del deporte argentino.“Los chicos que nacieron en los años 2000 no saben quiénes fueron Julio Velasco, Waldo Kantor, Hugo Conte, Marcos Milinkovic o Daniel Castellani. Me gustaría volcar todo eso en un formato dinámico que puedan descargar en la tablet o el celular para que conozcan la historia”.
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