La MTA inició la revisión ambiental para construir túneles bajo Harlem que permitirían extender la línea Q del metro de Nueva York hacia Broadway, por la calle 125. La obra podría crear una conexión ferroviaria de este a oeste en un corredor donde los viajes transversales dependen hoy principalmente de los autobuses. El proceso no autoriza todavía nuevas estaciones ni el inicio del servicio de pasajeros. La evaluación definirá los efectos de la construcción sobre el entorno urbano, los edificios, el tránsito, los servicios públicos, los comercios y las comunidades ubicadas a lo largo del trazado. El proyecto, denominado 125 Street Subway Tunnel Extension, parte de la segunda fase del Second Avenue Subway, que está en construcción y llevará la línea Q desde la calle 96 hasta la calle 125, con una estación en Lexington Avenue. Desde allí, la futura infraestructura avanzaría hacia el oeste por debajo de la calle 125. Un corredor de este a oeste bajo la calle 125 El estudio de viabilidad elaborado por la Autoridad Metropolitana de Transporte en diciembre de 2025 contempla una extensión hasta Broadway con tres estaciones adicionales: Lenox Avenue, St. Nicholas Avenue y Broadway. La revisión ambiental en curso también analiza la posibilidad de prolongar los túneles hasta aproximadamente 12th Avenue antes de que giren hacia el norte. Ese tramo adicional no equivale a una nueva estación de pasajeros aprobada. Su función estaría vinculada con la configuración y la construcción de la infraestructura subterránea, mientras que la ubicación y el diseño definitivos continúan sujetos al proceso ambiental. La primera estación propuesta se ubicaría cerca de West 125th Street y Lenox Avenue, también conocida como Malcolm X Boulevard. Allí, la línea Q podría conectar con las líneas 2 y 3, una combinación que facilitaría los desplazamientos entre Central Harlem y el East Side. La segunda parada estaría cerca de West 125th Street y St. Nicholas Avenue. Permitirá transbordos con las líneas A, B, C y D, que circulan por uno de los principales corredores ferroviarios del oeste de Manhattan. La tercera estación estaría situada en West 125th Street y Broadway, donde conectaría con la línea 1. Ese punto funcionaría como terminal occidental del servicio considerado en el estudio de viabilidad y ampliaría las conexiones con el oeste de Harlem y Morningside Heights. La extensión completa enlazaría la línea Q con siete servicios que recorren Manhattan de norte a sur: 1, 2, 3, A, B, C y D. Sin embargo, las tres estaciones forman parte de una propuesta y aún no recibieron autorización definitiva para su construcción. La calle 125 concentra comercios, viviendas, instituciones culturales y servicios comunitarios, pero no cuenta con una línea de metro que recorra todo el eje de este a oeste. Las líneas existentes la cruzan en dirección norte-sur, por lo que buena parte de los pasajeros utiliza autobuses para atravesar Harlem. Más de 160.000 viajes diarios previstos para 2045 La extensión hasta Broadway podría generar aproximadamente 163.900 viajes en un día laborable promedio en 2045, de acuerdo con el escenario de construcción completa analizado por la MTA. La proyección no representa el número actual de pasajeros del corredor ni la cantidad de nuevos usuarios que ingresarían al sistema. La estimación depende de que se construyan los túneles, las estaciones y toda la infraestructura necesaria para operar los trenes. En evaluaciones de planificación más amplias, la autoridad también utilizó proyecciones cercanas a 240.000 pasajeros diarios. La segunda fase del Second Avenue Subway es la base de esta futura ampliación. Esa obra incorporará tres estaciones en East Harlem: 106th Street y Second Avenue, 116th Street y Second Avenue, y 125th Street y Lexington Avenue. La estación de la calle 125 permitirá combinar con las líneas 4, 5 y 6, además de conectar con Metro-North en Harlem-125th Street. El cronograma del proyecto prevé que esa fase concluya hacia finales de 2032. La estrategia estudiada busca reutilizar las máquinas tuneladoras empleadas para la segunda fase. Estas excavadoras subterráneas utilizan cabezales de gran diámetro para perforar el terreno, y trasladarlas o reinstalarlas en otra obra puede elevar los costos y prolongar los plazos. La continuidad de los trabajos bajo Harlem podría reducir gastos frente a una excavación independiente realizada años después. Esos posibles ahorros dependen de definiciones técnicas, ambientales y presupuestarias que todavía deben adoptarse. El estudio de viabilidad calculó que la extensión ferroviaria completa, con las tres estaciones, costaría cerca de USD 7.700 millones en dólares de 2027. La construcción inicial de los túneles, sin paradas ni sistemas para operar trenes, tendría un presupuesto cercano a USD 1.100 millones. El presupuesto estatal para el año fiscal 2027 asignó USD 25 millones para estudios, ingeniería y diseño preliminar. Esa partida no cubre la construcción integral de la línea ni financia las estaciones y los sistemas operativos pendientes. La revisión ambiental antes de cualquier obra Los trabajos preparatorios podrían comenzar hacia finales de 2027 o principios de 2028. Los escenarios técnicos analizados sitúan la finalización de los túneles entre finales de 2029 y comienzos de 2030, aunque esas fechas son preliminares. La conclusión de la excavación no habilitaría por sí sola el servicio hasta Broadway. Antes sería necesario construir las estaciones, instalar vías, sistemas eléctricos, señalización, ventilación y el resto de la infraestructura ferroviaria, y no existe una fecha confirmada para la inauguración de trenes de pasajeros. La evaluación ambiental analizará el ruido, las vibraciones, las excavaciones, las posibles alteraciones del tránsito y la ocupación temporal de espacios públicos. También deberá considerar los efectos sobre edificios históricos, instituciones culturales, comercios y viviendas cercanas al recorrido. El período de comentarios públicos comenzó el 7 de octubre y se extenderá hasta el 13 de noviembre de 2026. Los residentes, comerciantes y organizaciones comunitarias podrán plantear los temas que consideren necesarios para el análisis ambiental. La autoridad programó dos reuniones virtuales para el 22 de octubre, de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 20:00. También convocó a un encuentro presencial el 27 de octubre, de 18:00 a 20:00, en el Adam Clayton Powell Jr. State Office Building, ubicado en 163 West 125th Street, Manhattan. Tras recibir las observaciones, la MTA elaborará el documento definitivo que definirá el alcance de los estudios. La agencia prevé publicar un borrador de la declaración de impacto ambiental durante el primer trimestre de 2027.












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