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La nueva vida de Alejandro Radetic: fue condenado por correr picadas en la 9 de Julio, se formó como policía de la ONU y ahora se lanza como cantante

A casi 10 años del episodio que lo hizo quedar en el centro de la polémica, el expiloto habló con TN Show sobre su transformación personal, su trabajo en concientización vial y su nueva faceta artística como RADETE.

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Alejandro Radetic volvió a construir su camino lejos de las polémicas que lo llevaron a los titulares hace casi una década. Después de hacerse conocido por las picadas ilegales en la avenida 9 de Julio, el expiloto desarrolló otras facetas: participa en actividades de concientización vial, se formó como policía de las Naciones Unidas y lanzó un proyecto musical inspirado en la cultura japonesa.En una entrevista con TN Show, Radetic repasó los cambios que atravesó desde 2017, explicó qué busca transmitir con sus canciones y reflexionó sobre el personaje que construyó en las redes sociales.“Lo lograste”, respondió al imaginar qué le diría su versión de hace casi 10 años si pudiera verlo hoy. Y agregó que ahora busca aprovechar la visibilidad que consiguió con su imagen de rebelde para transmitir otros mensajes.Hace casi una década, Radetic fue noticia por las picadas ilegales que protagonizó en la avenida 9 de Julio. Desde entonces, su vínculo con la seguridad vial tomó otro rumbo y, según contó, comenzó a darle mayor visibilidad a una faceta solidaria que ya formaba parte de su vida.“La verdad es que siempre fui de ayudar a personas y hacer cosas por los demás. Incluso mucho antes de lo de las picadas, yo daba clases de manejo a personas y entidades, así también como shows y eventos a beneficio”, explicó.Sin embargo, reconoció que aquel episodio lo llevó a revisar la imagen que proyectaba: “Entendí que daba un mal ejemplo a terceros y cambié”.En ese sentido, sostuvo que el tipo de contenido que hacía antes respondía a una estrategia para captar la atención. “Para lograr ser escuchado había que mostrar un poco la imagen de rebelde al estilo Dan Bilzerian en su momento. Ahora, post 2017, es tiempo de usar eso para aconsejar bien desde la realidad y no desde el personaje de redes”, afirmó.Radetic también cuestionó la condena que recibió y planteó sus objeciones sobre las diferencias que, a su entender, existen en la aplicación de la Justicia en casos vinculados con la seguridad vial.En ese camino, destacó su acercamiento a Vivian Perrone, referente de Madres del Dolor, con quien inicialmente tuvo fuertes diferencias. Con el tiempo, aseguró que comprendió su trabajo y valoró su objetivo de prevenir siniestros.“Entendí que ella, a diferencia de muchas entidades, se preocupa por ayudar a salvar vidas con el tránsito y no a recaudar”, afirmó.Otra de las facetas que hoy forman parte de su vida es su formación como UNPOL, denominación que reciben los policías que integran misiones de las Naciones Unidas. Según relató, la posibilidad surgió después de participar en entrenamientos y simulaciones para distintas fuerzas.“Para poder seguir creciendo, siempre paralelamente me instruí con cursos y demás. Es así que cuando me ofrecieron cursar y rendir para UNPOL de las Naciones Unidas, no lo dudé: mi vocación militar con la de ayudar se juntaban”, contó.Radetic explicó que aprobó la formación y que, aunque no cree que vaya a ser desplegado en una misión internacional, considera que sus conocimientos podrían servir para colaborar en tareas de instrucción.“Creo que la idea es tenerme para poder seguir ayudando con la instrucción en el centro, pero con mayores conocimientos para poder compartir”, señaló.En paralelo a esa transformación, Radetic desarrolló RADETE, un proyecto artístico que toma elementos de la cultura japonesa, el K-pop y el J-pop. Según explicó, la construcción de esa identidad también tiene una cuota de reinvención, especialmente en el contenido que comparte en las redes sociales.“La idea es reinventar un género apuntado a nuevas generaciones donde los temas no hablen de drogas, alcohol y sexo, sino con letras más trabajadas y con énfasis en progreso y disciplina”, explicó.El artista señaló que no pretende que sus canciones promuevan hábitos perjudiciales, sino que, cuando aparecen mencionados, sea para desaconsejarlos.También reflexionó sobre el personaje de rebelde que construyó en Internet y cómo busca aprovechar esa imagen para comunicar otros valores. “Vivimos en un mundo donde no se escucha al que hace las cosas bien. En cambio, todo el día se habla y se muestra en medios al que hace las cosas mal y muchas veces hasta se lo enaltece indirectamente”, opinó.Dos de sus temas, Watashi y Makenai, sintetizan parte de la mirada que busca transmitir desde la música. Mientras el primero aborda el descubrimiento de la propia identidad, el segundo pone el foco en la perseverancia y la decisión de no rendirse.Consultado sobre cuánto de su historia personal hay en esas canciones, Radetic fue contundente: “Prácticamente toda”.Para él, la resiliencia es una herramienta central para avanzar después de las dificultades y dejar atrás versiones anteriores de uno mismo.“Es salir del personaje rebelde de las redes que sabemos que vende, pero que también sabemos que no triunfaría en la vida real. No rendirse y poseer resiliencia es el único camino para lograr lo que uno se propone”, expresó.El interés de Radetic por Japón comenzó a partir del drifting, la disciplina automovilística que consiste en controlar el derrape de un vehículo. A partir de esa práctica, contó, empezó a acercarse a las costumbres y las formas de respeto de la cultura japonesa.A esa experiencia se sumaron sus vínculos personales y su acercamiento al cosplay y al anime, que profundizaron su interés.“Mi amor por esta cultura nace en el drifting. De ahí, conocer las ideologías y múltiples formas de respeto me enamoraron”, recordó.Radetic también relacionó su admiración por Japón con la capacidad de recuperación del país después de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial.“Si comparamos la Argentina y Japón desde hace 80 años hasta hoy, nos daríamos cuenta de que deberíamos aprender mucho de ellos”, reflexionó.Actualmente, busca incorporar esos aprendizajes a sus distintas actividades, desde la música hasta el deporte y los intercambios culturales.Al final de la entrevista, Radetic dejó de lado los objetivos individuales y habló de su deseo para el futuro de la Argentina.“Un buen futuro para mi país y que mis compatriotas puedan vivir mejor”, respondió al ser consultado sobre su próximo sueño.En esta nueva etapa artística, Alejandro Radetic también lanzó “My Prime”, el tercer single de su proyecto musical RADETE. La canción continúa la línea de sus trabajos anteriores, con una propuesta que combina referencias de la cultura pop asiática, sonidos electrónicos y urbanos, y una identidad visual propia.El lanzamiento llegó acompañado de un videoclip realizado con herramientas de inteligencia artificial, tecnología que Radetic incorporó como parte de la construcción estética de su proyecto. La idea es integrar música, imagen, vestuario y performance en un mismo universo creativo, sin limitarse a un único género musical.A casi una década de aquella exposición mediática por las picadas, Radetic intenta darle otro sentido a su historia: combinar sus intereses deportivos, su formación y su proyecto musical con un mensaje centrado en la disciplina, la perseverancia y la posibilidad de cambiar.

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