“¡No piense, diga!”. La primera escena de El Tren Fluvial, la película de Lorenzo “Toto” Ferro y Lucas Vignale, es un primer plano de Milo (Milo Barria), el protagonista, soltando palabras al ritmo de la orden que llega en off, como rítmicos latigazos verbales. Milo tiene 9 años y una presión que queda clara desde ese primer vistazo a una crianza que parece un entrenamiento. Bailarín de malambo, el pequeño está un poco harto de ser una especie de mandato caminante. Así que un día se escapa, se sube al tren y llega a la gran ciudad. Presentada en festivales internacionales, estrenada hace un par de semanas, El Tren Fluvial es una película cinéfila hecha, en palabras de Ferro, por quince personas muy jóvenes con mucho desparpajo. Hay que añadir, personas que aman el cine. “Crecí yendo al cine y viendo carteles de películas mientras entraba, comprando pochoclos. Entendí cosas de la vida gracias al cine. Hacer un aporte a lo que me ayudó a crecer me deja un poco tranquilo”, dijo Ferro en los días del estreno a Yanet Ingravallo de TN. Leonardo Favio, primero en la lista de agradecimientos de los créditos, se encuentra con Kaurismaki. Con Wong Kar Wai, con Luis Ortega (Ferro es, por supuesto, el protagonista de El Ángel, sobre Robledo Puch). Y se puede seguir listando los links cinéfilos, o de la cultura popular, que vendrán a la cabeza del espectador, como David Lynch, aunque la filiación de la película es clara desde el cine de Favio, en especial Soñar, soñar, con otros personajes que llegaban a la ciudad buscándose, y Crónica de un niño solo. “Nos parecemos a Milo en ese vagabundeo por la calle, esa errancia”, dijo Ferro a TN. “Soy mucho de salir a caminar y mirar, buscar un lugar de afecto en el mundo. Lucas también era un poco así, aunque menos melancólico y solemne que yo, pero en eso nos reconocíamos los dos con el personaje. La película nace de ver mucho cine, y se inspira en muchas películas. Es una gran mescolanza de cosas. Lo que más le agradezco es la manera en que la hicimos. No había un plan de rodaje definitivo, se decidía qué filmar al día siguiente tomando cerveza, un nivel de soltura que no estoy acostumbrado a tener en la vida cotidiana. Los días de rodaje fueron lo más hermoso para mí”. Leé también: Toto Ferro recordó a Lucas Vignale y la foto que sacó en el Cristo Redentor antes de morir: “Era una persona de muchísima fe”Con la imagen en formato cuadrado, este niño llamado Milo se sonríe por alguna cosa que piensa mientras mira el campo pasar por la ventana. Actores no profesionales, junto a algunos con mayor trayectoria como Rita Pauls, llamados por sus nombres reales, cifran una apuesta por el lenguaje del cine vivo y latiente, el que busca y atrapa una realidad carnavalesca. En la que hay dureza y ternura, melancolía y disparate, humor y soledad. Entre personajes que habitan hoteles baratos y pizzerías ruidosas observadas con la ñata frente al vidrio. Poética coming of age, El tren fluvial impacta por la notable madurez de sus jóvenes realizadores. Que dos cineastas de la generación tik tok hayan hecho una película así de libre, sensible y cinéfila, es una noticia feliz. “Las primeras ideas de esta película vienen de cuando mi abuela me estaba leyendo un cuento. Pero se podría decir que se hizo entre 2023 hasta 2026. Desde el primer interior —exterior— noche hasta el ´ya está, dejemos de editar y vamos al color´. Con muchos baches en el medio, que siempre sirven para pensarla. Fue una película hecha con mucho desparpajo, mucha entrega hacia el ´vamos a ver qué pasa´. Intuición y fe, que es algo lindo que tiene el cine y algo lindo de la juventud: que cuando tenés energía, vas”.
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